Fui a ver la película, y me gustó, había un poco de todas esas cosas que hacen a una película entretenida y un poco de esas cosas cosas que hacen a una película interesante, pero... de una manera artificial.
Muchos la comparan con Matrix, no es para menos, la película te mete de una realidad a otra, juega con la mente de varios personajes que crean distintas partes de la realidad y hace un batido muy jugoso con todo ello. Una idea muy buena la cual lleva a cabo solo satisfactoriamente. Cuando salí de ver Matrix estaba emocionado, estaba rallado, discutía con mis amigos, buscaba las cosquillas a la película... Y hablando de Nolan, con Memento fue otra historia, te quedas con una sonrisa en la cara, con un final inteligente. Origen tiene todos los ingredientes para provocar el mismo estado. Pero no lo hace. ¿Por qué?
Porque tiene todo los ingredientes para hacernos una ensalada césar y al final nos prepara una campera (Ojo, me encanta la campera, pero es que en el menú ponía ensalada césar). Su inteligencia es llana, no hay nada de brillante en ella. Los efectos especiales, aunque espectaculares, ya no nos hacen saltar de la butaca como antes. Y la acción, la verdad, demasiados tiros por todas partes para nada productivo, ¿y la escena de la nieve? soporífera. ¿Realmente era necesario?
Y, personalmente, el final muy forzado, tan bien como le fue en Following y en Memento con finales sorprendentes pero que llegaban a ti sin ningún esfuerzo, sin ninguna filigrana. En Inception es un final que grita "Eh! Tios! He hecho una película rallante, ¡discutid que significa esto!". Y es que lo maravilloso de estas pelis es que hagan que te preguntes al final... ¿pero él estaba durmiendo todo el rato o no? Pero que no sepas porque has llegado a preguntártelo. Nolan te restriega la pregunta por la cara de una forma sucia. Estamos ante la pornografía del intelectual, personalmente, a mi me gusta más que me seduzcan con la idea a que me violen con ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario